llantas económicas a la carta

Manual de revisión de las llantas

Con sólo unos minutos, puedes ahorrar algo más que tiempo y dinero.

Las llantas son el único punto de contacto entre tu vehículo y la carretera, dedícales un tiempo revisándolos regularmente. Un neumático gastado reduce tu seguridad y empeora el comportamiento de tu coche. Cuidándolos adecuadamente, los neumáticos pueden durar entre 40.000 y 80.000 kilómetros, dependiendo de cómo conduzcas y de las condiciones de la carretera.

1. Presión de la llanta

Comprueba la presión de los neumáticos al menos una vez al mes o antes de un viaje largo

Una llanta puede tener una presión insuficiente sin que lo parezca. Para tu tranquilidad, comprueba la presión regularmente, especialmente antes de un viaje en el que el vehículo vaya a plena carga o si vas a circular por autopista, autovía a alta velocidad mantenida. Llevar la presión correcta es un factor importante para tu seguridad y duración de los neumáticos.

Recuerda que la presión debe comprobarse sólo cuando los neumáticos están fríos (cuando se han recorrido menos de cuatro kilómetros). Si no sabes la presión correcta para tus neumáticos, consulta el manual del vehículo o a acude a un especialista.

2. Profundidad de la escultura

Es muy conveniente comprobar la profundidad de los neumáticos y el desgaste al menos una vez al mes.

Las llantas deben cambiarse cuando la altura de la escultura esté en el mínimo legal de 1,6 mm. Por debajo de este nivel de profundidad de dibujo, estarías conduciendo sin ningún tipo de seguridad y estarías infringiendo la ley.

 

3. Paralelismo – Suspensión

Un buen momento para comprobar el paralelismo de la dirección y el estado de los amortiguadores es cuando se realiza la revisión de mantenimiento del vehículo.

Si el paralelismo de la dirección es incorrecto, la duración de tus llantas se verá reducida de una forma importante y además, aumentará el consumo de carburante de tu vehículo. Si golpeas un bordillo o entras en un bache con cierta violencia, la alineación de las ruedas podría verse afectada sin que te des cuenta.


Si los amortiguadores de tu vehículo no están en buen estado, la sujeción de la llanta al suelo se ve afectada, provocando un desgaste rápido y anormal en tus neumáticos. Y tu seguridad podría estar en peligro.

4. Equilibrado

Es aconsejable realizar el equilibrado de las llantas cada vez que se montan y desmontan del vehículo.

Hay mucha confusión entre paralelismo y equilibrado. El paralelismo se refiere al ajuste de los ángulos de las ruedas, mientras que el equilibrado permite que los neumáticos giren sin vibrar. El equilibrado evita el desgaste prematuro del neumático y protege la suspensión, la dirección y la transmisión del vehículo, mejorando de manera significativa el confort de los viajeros.

5. Rotación

Alarga la vida útil  cambiándolas periódicamente. (Cada 10.000 ó 15.000 kilómetros)

La permutación consiste en cambiar las llantas entre ejes delantero/trasero y de un lado a otro, derecho/izquierdo. Para alargar la duración de los neumáticos recomendamos permutarlos periódicamente, incluyendo el repuesto, cada 10.000 a 15.000 kilómetros. Los neumáticos, al cambiar de posición, se desgastarán mejor, y te permitirá ahorrar dinero y alargar la duración de tus neumáticos.


6. Válvulas

Por motivos de seguridad, es fundamental cambiar las válvulas cada vez que se cambien las llantas.

La válvula es muy importante para que la llanta conserve la hermeticidad. Soporta una gran presión y gradualmente irá gastándose por las fuerzas que se generan al girar la rueda. Estas fuerzas son muy importantes. A 100 km/h la válvula soporta una fuerza de tracción de 1,7Kg. Es fundamental cambiar las válvulas cada vez que se cambien los neumáticos.
Por el precio de una válvula nueva puedes evitar poner en peligro tu seguridad. Asegúrate de que el distribuidor de llantas cambie las válvulas cuando sustituyas tus llantas.

En llantas a la carta siempre encontrará lo que necesita.