Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes

¿Qué debo hacer si mis llantas se desgastaron demasiado rápido?

Respuesta:

Los factores que pueden afectar rápidamente la vida del neumático son los siguientes:

  • el mantenimiento de los neumáticos (el inflado y la rotación)
  • el mantenimiento del vehículo (la alineación y la suspensión)
  • los estilos y hábitos del manejo
  • los materiales utilizados en las superficies del camino
  • la topografía del área donde se maneja el vehículo.

 

¿Qué debo hacer si se alcanzan a ver las cuerdas de mis llantas?

Respuesta:

El material de las cuerdas puede llegar a ser visible en la base de los surcos o canales de la banda de rodamiento debido a un bajo inflado, a una mala alineación, a componentes sueltos/gastados de la suspensión, a un viraje brusco, a prácticas inadecuadas para la rotación de neumáticos, a un mal uso, a un camino cóncavo o a una montura no uniforme.

Si el material de las cuerdas es visible, el neumático debe ser reemplazado.

 

¿Qué debo hacer si percibo una vibración?

Respuesta:

La vibración es una indicación de que su coche tiene un problema que necesita atención. Las llantas, el sistema de dirección y el sistema de suspensión se deben revisar para ayudar a determinar la causa posible y así corregir la vibración. Si no atiende el problema, la vibración podría causar un desgaste excesivo en la llanta y en la suspensión. Incluso podría ser peligroso.

¿Qué significa cuando mis llantas comienzan a mostrar signos por deterioro, agrietamiento por ozono o agrietamiento por el clima?

Respuesta:

El tiempo de vida de una llanta no se puede medir sólo en millas o kilómetros. Las llantas están formadas por varios tipos de compuestos de materiales y caucho, los cuales tienen propiedades de desempeño esenciales para el funcionamiento adecuado. Estas propiedades de los componentes evolucionan con el tiempo. Para cada llanta, esta evolución depende de muchos factores como el clima, las condiciones de almacenamiento, y las condiciones del uso (carga, carga, presión de inflado, mantenimiento, etc.) a los cuales la llanta está sujeta durante su tiempo de vida. Esta evolución relacionada con el servicio varía extensamente; por lo tanto, no es posible predecir de manera precisa el tiempo de vida útil de ninguna llanta específica con antelación.

Es imposible predecir cuándo se deben reemplazar las llantas solamente basándonos en su tiempo de vida. No obstante, cuanto más vieja es una llanta, mayor es la posibilidad de que deberá ser reemplazada debido a la evolución relacionada con el servicio o a otras condiciones encontradas después de llevar a cabo la inspección o que hayan sido detectadas durante el uso.

Aunque la mayoría de las llantas necesitarán ser reemplazadas antes de que cumplan 10 años, se recomienda reemplazar todas las llantas que continúen en servicio después de 10 años o más a partir de la fecha de fabricación, incluidas las llantas de repuesto, y se recomienda utilizar llantas nuevas como una precaución simple, aunque parezca que tales llantas todavía se puedan usar e incluso aunque no hayan alcanzado el límite legal de desgaste.